EDITORIAL

Enero 3 de 2010.

Reflexionando por la partida de la primera década el siglo XXI, he encontrado nuevas ideas y motivos para compartirles, es decir, si bien, durante el verano suramericano mucha gente prefiere irse a la costa o pasear unas vacaciones lejos de las urbes indomables y salvajes, desafortunadamente mi suerte fue otra. A mí me dejaron la urbe, la capital para poderla caminar, disfrutar, tomar helado en Fredo sin tantas esperas o filas eternas que uno siente que una vez llegué a la caja el pobre heladito va a estar derretido. No! esta vez tuve la suerte de quedarme en Buenos Aires, y como hace unos 5 años atrás cuando estaba también por Buenos Aires en mi primer verano suramericano, pude observar cambios notables y suficientes en el ritmo de la ciudad. La ciudad no está tan agradable y melódica, la ciudad está triste, con rabia, con mucho descontento, la ciudad está gritando por besos, flores, músicas alegres, mujeres con faldas cortas y niños silbando en las calesitas, pero la ciudad, que conocí hace 5 años hace parte de mis recuerdos. ¿A dónde fue? Pareciera que estos últimos años la han devorado los monstruos y las medusas, pues muchos se están convirtiendo en piedra.

Tiran piedras, no se barren las piedras, las piedras se amontonan en los pasillos del subte, están a la mano de cualquier caminante distraído que apresurado dando un paso, se tuerce el tobillo. La ciudad que recuerdo me gustó tanto, me reía cada esquina y había una sonrisa esperándome en cada costado, tomar café frío en el McCafe de  village recoleta a las 2 a.m. era un plan de casi cada día del diciembre de 2004, sola o acompañada. Salir por las calles de Palermo era no encontrarse con que te fumen en la cara, se salía a caminar y respirar aire fresco, pero ahora, vas caminando y se encuentran grupetes fumando a lo loco, casi desesperados, en lugares que no levanta la brisa o el viento, ahí parados sobre el pavimento o vereda y a mí me toca bajarme a la calle y caminar entre los autos para poder respirar algo… algo… y ni que decir de la notable cantidad de calles sin faroles y a oscuras. He visto está ciudad en verano luego de 5 años, y es una ciudad inundada de medusas, muchas personas ahora son solo de piedra.

Para los AMORES INVISIBLES
Para los AMORES VESTIBLES
Para los AMORES QUE HE PEDIDO y se han negado

americaencitro-agostotribunales

PARA SABER MAS

http://qsintegral.wordpress.com/

http://www.quantumsatisintegral.com/servicios.html

3 respuestas

6 11 2009
Enrique

Amores que se pierden
en un mar de decisiones y malos consejos
un mar de inmadurez
el amor pierde
y uno se queda sin nada
el corazón se cierra.

23 09 2009
17 06 2009
Vladimir

para algunos prosperidad es tener lo del pan mas la gaseosa.
Para otros es tener lo mismo + sentirse duenos de toda la canasta y la bandeja de panes.

Para otros es tener todo lo anterior + pensar en fabricar la mejor gaseosa posible y tener la mejor cadena de panaderias de la galaxia.
Eso desintoxica.

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